Medita

 

Medita.

Ya sé que esto está de moda, y también sé que es fácil decirlo y un poco más complicado hacerlo.

Si eres de esas personas que siente que “está cansada de luchar”, que tiene la sensación de “estar luchando contra las olas cada día”, que “no puede más” o que a veces “desea desconectar su mente”, te recomiendo que lo pruebes.

Sí, ya sé que no tienes tiempo. Ya sé que “no sabes meditar” y que crees que “eres incapaz de hacerlo”. Las buenas noticias son:

Todos podemos meditar.

No hay meditadores buenos ni malos.

Puedes comenzar con 5 minutos cada día.

Te sorprendería saber cuántas personas a tu alrededor practican algún tipo de meditación. Y no son raras, ni tienen por qué ser budistas, o hippies, o alternativas.

Además, para meditar no es necesario sentarse en posición de loto, ni tener un cojín de meditación ni un incienso. Es tan sencillo como respirar. 

Si puedes respirar, puedes meditar. 

Prueba ahora: 

simplemente cierra los ojos, y siente tu respiración. Siente como entra el aire por tus fosas nasales, y siente como sale. Como entra, y como sale. Siente el aire más frío al entrar, y más cálido al salir. Observa si entra por un agujero de la nariz, o por ambos. Permanece así, respirando, unas 10 o 20 veces, o durante 5 minutos. O más fácil: con un temporizador colócalo para que te avise al cabo de un minuto, y cuenta las veces que has tomado aire y las que lo has soltado.

 ¿Te ha dado tiempo? ¿Has podido? Estoy segura de que sí. Pues que sepas que has comenzado tu práctica de la meditación.

Meditar no es dejar la mente en blanco, ni dejar de pensar. Por eso, para comenzar, es importante que sepas que si eres capaz de seguir tu respiración, aunque sean 2 o 3 veces, puedes meditar. 

Y respecto al tiempo… sé que a veces es complicado pero… ¿de verdad no dispones de 2 o 3 minutos al día para sentir tu respiración?

 

 

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¡Hola!

¡Hola!

Te presento mi nueva web, así como mi primera entrada en este blog, que confío que sea fluido y útil.

Como muchos sabréis, y muchos otros no, he estado algo parada y en un periodo de transición durante los últimos meses. Esto es algo que ocurre cuando la vida te para en seco, y te da un tiempo precisamente para eso, para parar.

Así que ahora, ya desde la calma y la serenidad, he decidido lanzar esta web, en la que básicamente explique a qué me dedico y qué puedo ofrecerte.

Existen muchos blogs con consejos estupendos, y en los que mentes muy creativas comparten miles de consejos y de opiniones. Así que me puse a pensar qué sabía hacer yo, en qué tengo experiencia, y qué se demanda.

Y he decidido ofrecer un apoyo, un acompañamiento a las familias que están, que viven un poco estresadas.

Yo era una de esas madres que quieren estar en todo: en el trabajo, con tu marido, con tus hijos, con tus amigos… y además estar perfecta, comer bien, hacer deporte y disfrutar de la vida. Y lo que me ocurrió fue que me metí en una rueda de estrés, de ansiedad, y en algunos momentos en depresión.

No podemos estar a todo. Yo llevaba a mis hijos al cole con mi ordenador portátil y con mi perra. No era necesario, pero cuando te metes en una rueda de estrés, ya todo lo que haces es estresante. Es como si fuera imposible tomar buenas decisiones. 

Obviamente el estado de nervios es continuado, y se convierte en un modo de vida. El matrimonio fracasa, y cada cual hace lo que puede por sobrevivir. 

Y afortunadamente yo comencé a meditar. Y mi vida cambió. 

Descubrí que sí, que es posible vivir en una ciudad grande, con el mismo trabajo, con los mismos hijos, con las mismas necesidades, pero con calma y serenidad.

Aceptando lo que llega. 

Así que he pensado que puedo aportar un granito de arena con mi experiencia,  y que quizás te sirva lo que escribo, o incluso quieras llamarme para que te ayude.

Un fuerte abrazo,

Patricia

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